DIOS ESTÁ MUERTO.


Hoy en día hay muy pocas diferencias entre los que son y no creyentes, si es que las hay.  El estilo de vida que hay entre unos y otros está basado más en prácticas religiosas y confesiones de fe que en carácter, está más enfocado en estructuras de apariencia que en bases sólidas de fondo.
Lo cierto es que dentro del pueblo “cristiano”  son cada vez más los miembros, lideres, y pastores involucrados en asesinatos, violaciones, desintegración familiar, abuso infantil, fornicaciones, adulterios, robos, secuestros, prostitución, desfalcos, alcoholismo, drogadicción, guerras, hambruna, maras, extorsiones, pobreza, divorcios, etc.  ¿Será que Dios está vivo o nos ha abandonado y ha muerto? ¿Por qué entonces hay tanto problema? ¿Será que no hay suficientes cristianos que puedan marcar la diferencia?
Friedrich Wilhelm Nietzsche fue un filósofo, poeta, músico y filólogo alemán, considerado uno de los pensadores modernos más influyentes del siglo XIX.  Nietzsche nació en 1844 en la casa parroquial de Röcken (Alemania). Su padre, sus abuelos y sus bisabuelos eran pastores protestantes por lo que se educó en un ambiente religioso. Su padre falleció cuando el pequeño Friedrich tenía cuatro años de edad. Era un niño introvertido y de extrema rectitud de conciencia, al punto que sus amigos lo apodaban “Pequeño Pastor”.  Uno de los argumentos fundamentales de Nietszche era que los valores tradicionales representados en esencia por el cristianismo habían perdido su poder en las vidas de las personas. Lo expresó en su tajante proclamación “Dios ha muerto”
.
Dios está muerto no porque Él no exista, no porque pueda morir, pues Él es Eterno, sino más bien porque se vive, actúa, gobierna y se muere como si Él no existiera; la frase “yo no vivo una religión, sino una relación personal con Dios” ha causado tanto daño, pues si bien es cierto dicha afirmación es cierta, se ha perdido de vista que dicha relación es con Dios mismo.  Se le quiere ver al creador de todo lo que existe y al dador de la vida como a cualquier camarada al cual se le puede tratar como se quiera. 
 
Quien debe de estar muerto no es Dios, quien debe morir es el individuo mismo, debe de morir a sus deseos, pues los deseos del ser humano no son buenos Gal 5:19-21, si realmente se quiere marcar una diferencia y vivir conforme al beneplácito de Dios entonces hay que morir, para que la vida de Cristo sea manifestada, Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gal 2:20 
De acuerdo a lo que la escritura enseña si se siguiera paso a paso, se tendría que reconocer la guía de Dios en todo momento, no de palabra, si no de hecho, es conectar lo que se dice con lo que se hace, conectar la lengua con el andar diario.
Si tan solo el pueblo de Dios se humillara y bajara del monte donde se encuentra, si hubiese una verdadera convicción en dicha humillación, la arrogancia religiosa debería de ser dejada a un lado.  2Cronicas 7:14 
Que dicha humillación en reconocimiento a la autoridad y gobierno de Dios produjera una oración genuina, una intercesión y suplica por todos los que necesitan de Jesús, que se reconociera en dicha práctica que se debe de buscar su rostro y no solo las bendiciones que pueda ofrecer, se debe de buscar al que bendice y no a la bendición, pues se ha reducido a Dios a un complace deseos.  Juan 6:26 Jesús les respondió: –Francamente, ustedes me buscan porque comieron hasta quedar satisfechos, y no por haber entendido los milagros que hice.
Esa actitud de humillación y oración deberían de producir, si es genuina; un verdadero arrepentimiento, literalmente “cambiar de mente” volverse del camino del pecado y poner los ojos en las cosas espirituales.
Se debe de ver a la cruz y se debe de morir dejando Cristo viva en cada individuo entregando cada área, cada situación, cada problema, cada momento, para que Él se glorifique en todo.
Col 3:10  y os habéis vestido del nuevo hombre, el cual se va renovando hacia un verdadero conocimiento, conforme a la imagen de aquel que lo creó; Col 3:11  una renovación en la cual no hay distinción entre griego y judío, circunciso e incircunciso, bárbaro, escita, esclavo o libre, sino que Cristo es todo, y en todos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: